Miedo a la perdida de un ser querido

 El miedo a la perdida de un ser querido, es una incertidumbre acerca del estado de bienestar ya sea de nosotros mismos y de los seres que amamos.

En los estudios de psicologĂ­a infantil, entre los 6 a 7 años que es cuando empieza a surgir en nuestra conciencia la idea de la perdida de un ser querido, el principal miedo es perder a nuestros padres porque se pone en peligro nuestra supervivencia fĂ­sica y emocional, si los perdemos entonces ¿QuiĂ©n se hará cargo de nosotros?

Muere un familiar




Ansiedad ante la muerte

Continuemos con la pregunta obligada ¿QuiĂ©n le tiene miedo a la muerte?… La respuesta que yo he escuchado es la siguiente: yo no le tengo miedo a mi muerte, le tengo miedo a la perdida de un ser querido, lo que nos estamos diciendo es “no quiero sufrir”, ni pasar por eso. Prefiero morir yo antes que ver que esto suceda a alguien a quien amo.

De allĂ­ viene la ansiedad y el querer estar preparado o en alerta cuidando que esto no nos suceda, nos sentimos en peligro de sufrir algo muy doloroso y queremos evitarlo a toda costa, creemos que con nuestros pensamientos anticipatorios podremos hacer algo al respecto, y lo Ăşnico que hacemos es sufrir ante una realidad que si bien puede ser posible, no es real en el momento presente.

Apego a mis seres queridos

Cuando estoy apegado a esa persona, y pienso en la perdida de un ser querido, de que sin esa persona no podrĂ© seguir viviendo, que la vida se me acaba con Ă©l o ella, crece más mi angustia y agobio, de que algĂşn dĂ­a me falte o de que se enferme  y ya no sepa quĂ© hacer sĂłlo, ¿CĂłmo enfrentarme a la vida sin su presencia?.

Entonces empieza mi preocupaciĂłn acerca de su “bienestar” y si le pasara esto o aquello y nos vamos a escenarios catastrĂłficos, pensando y pensando cosas que podrĂ­an sucederle, sobre todo en esta sociedad en que vivimos, en la que las noticias desagradables abundan a nuestro alrededor.

Esta preocupaciĂłn gira alrededor de mi supervivencia fĂ­sica y emocional, si algo le pasa a alguien que amo entonces ya no me sentirĂ© a salvo y tranquila, tendrĂ© que asumir la vida desde otro lugar, y no desde el lugar que conozco y que es cĂłmodo hasta cierto punto para mi EGO.

AquĂ­ quiero hacer una analogĂ­a que se me ocurre jugando con las palabras;

MI – EDO     tomando en cuenta el MI como artĂ­culo gramatical que se refiere a algo propio.

EDO  estado de mi Ser               

MIEDO estado de mi Ser, emociĂłn suficiente y necesaria para protegerme y hacer frente a la vida, aunque un exceso de miedos puede provocar Ansiedad y es entonces cuando el miedo ya no es funcional, se convierte en disfuncional es decir no me funciona, más bien me bloquea.

MI – EGO    tomando nuevamente a MI como referido a algo propio.

                      EGO como lo define Eckart Tolle; el cuerpo del dolor

MIEGO  estado en el que no quiero desapegarme y sufrir. El que le teme a la muerte es el EGO y hará todo lo posible para sobrevivir, aunque sea de una manera ingenua con pensamientos que no te llevan a nada, solo a la ansiedad.

QuĂ© tal si en lugar de decir “Tengo miedo o me preocupa que esto o aquello le pase a alguien que amo” digamos “No quiero sufrir esto o aquello” estoy demasiado apegada a evitar el dolor y el sufrimiento.

De esta manera tal vez cambiarĂ­an las historias mentales que me hago y la manera ingenua con la que trato de evitar lo que pienso, ya que en eso se me va la vida y la oportunidad de vivir en PAZ.

 A la muerte no hay que temerle; hay que comprenderla

Alfonso Reyes ZubirĂ­a

De acuerdo a este autor que escribe para la revista Prometeo en su artĂ­culo acerca de la muerte nos dice lo siguiente:

“Morir es romper irremediablemente toda comunicaciĂłn intelectual y afectiva, si yo muero tu no estarás conmigo, si tu mueres, yo no volverĂ© a mirarte ni a tocarte, ni a oĂ­rte, simplemente ya no estarás, ser conscientes de esta realidad es lo que hace que la muerte nos resulte fea, mala, dolorosa”.

La realidad por muy terrible que parezca es que la muerte es una experiencia trascendental, muere el cuerpo pero, su memoria, su recuerdo persiste en nosotros, yo veo a la muerte como una despedida dolorosa, te despides de su compañía fĂ­sica, y se queda su recuerdo en ti, es por eso esas palabras que dicen:

En vida hermano, en vida…

Con estas palabras quiero invitarte a que conectes con la vida que fluye en ti, la que tienes hoy y que compartes con tu familia, tus amigos, compañeros de trabajo.

A veces se nos olvida disfrutar-nos- estar plenamente presente cada vez que ves, tocas, amas a tus seres queridos, cuando compartes con ellos momentos agradables de compañía, risa y alegrĂ­a de estar juntos, valorar su presencia y no darlo por hecho o como algo comĂşn, realmente es algo extraordinario, escuchar, contar de ti y de tu vida, sentarnos a tomar un cafĂ© y decirnos las nuevas de nuestra vida.

Encontrar esos momentos de encuentro, como algo extraordinario, bailar, cantar, recordar que estamos juntos para acompañarnos, aunque a veces la relaciĂłn represente un reto, en el fondo existe un “me importas” y estamos juntos.

AsĂ­ que respira profundo, siente, observa a tus seres queridos y que en cada encuentro te llenes de ellos y de su esencia, eso es lo que cuenta y realmente importa.

Quizás es lo que estas necesitando para liberarte del miedo a la perdida de un ser querido.

ConclusiĂłn

Así que recuerda antes de que entres en este proceso natural de la vida ya sea como experiencia propia o con un ser querido, por favor disfruta tu vida, vive en el presente, no vivas con fantasmas del futuro, que hoy es incierto, canta, baila, ríe, come muchos helados, siente el aire fresco en tu cara, corre, nada, sube una montaña, alcanza tus sueños, después de todo estas vivo y vivir es un privilegio.

¡Hasta pronto!


LIBRO "ABRAZANDO MI ANSIEDAD"

LIBRO "FAMILIA SIN ANSIEDAD"

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

BUSCAR SINTOMAS